Nunca debe olvidar el buen orador la comunicación no verbal

Muchos autores dicen que el 65 % de la comunicación oral pasa por lo no verbal. Lo no verbal (verbo aquí es sinónimo de palabra) comprende lo paralingüístico (lo que está alrededor de la lengua, de las palabras que decimos, como la entonación, el volumen de la voz, las pausas que empleamos) y lo que podríamos llamar aspectos corporales y del entorno. Los aspectos corporales incluyen los gestos, la postura, las expresiones faciales, los movimientos, el contacto visual, y los aspectos del entorno se refieren al lugar en que se desarrollará la exposición, la disposición de los asistentes, el uso del micrófono, todo lo que, en el ámbito empresarial, se entiende como la logística de un evento.

Tradicionalmente las ciencias de la comunicación no verbal son: la kinésica (kiné; movimiento en griego) que estudia los distintos tipos de gestos, las posturas y las expresiones faciales; la prosodia (que comprendería lo que antes llamamos lo paralingüístico), esto es, el volumen de la voz, la entonación, el acento regional, el uso de las pausas, el peligro del exceso de muletillas; la proxémica (claramente la palabra alude a próximo) que estudia las distancias entre el orador y su público y que estarán condicionadas por el salón, en el que se realice la presentación; el estudio de la mirada, o sea, cómo manejamos el contacto visual con el público, y el estudio del entorno, que no solo incluye, como señalamos, el espacio en el que el orador expondrá, sino también otros aspectos no menos importantes como la vestimenta adecuada, su tipo físico, su raza, si es varón o mujer.

Para profundizar esto, sugiero recurrir en este mismo blog a mi libro La oratoria aplicada al ámbito de las organizaciones.  También comparto un artículo con una clasificación de tipos de gestos tomados del blog Autocoaching PNL, siempre con la advertencia que, en la comunicación interpersona, el contexto o situación comunicativa indica el sentido de lo que se habla y de los gestos que realizamos. No hay reglas inmutables en la comunicación humana.  Aprender a adecuar el mensaje al contexto comunicativo (básicamente, quiénes participan del intercambio verbal, dónde y cuándo, de qué tema estamos hablando) asegurará el éxito en la comprensión de la exposición oral. Va el enlace al artículo prometido:

Lenguaje corporal. Los gestos y sus significados

 

 

Las poses de los líderes

Hoy en día todo el mundo sabe de la importancia de la comunicación no verbal en la expresión oral.

La postura, pose o posiciones, son objeto de estudio de la kinésica. La kinésica es la ciencia de lo no verbal estudio el movimiento corporal (kiné en griego es movimiento). Kinesiólogo es el que alivia nuestros dolores cuando no podemos movernos.

Saber pararse frente a un auditorio, desplazarse y no temer al tropiezo del pie de un duende juguetón, son aspectos esenciales que pueden ser aprendidos pero que deben ser naturales. No es una contradicción. Se puede aprender una técnica y luego apropiarse de ella para hacerla personal.

Cada orador tiene una forma característica de comunicación no verbal. Ese es su estilo. No conviene traicionarlo pero sí es factible mejorarlo.

Cinco posiciones para decir quién manda aquí